Asociación
fundada en marzo de 1999 e inscrita en el Registro Nacional de Asociaciones con
el número 165.032
BREVE
RESUMEN HISTÓRICO
Nuestra Asociación nació
justo cuando se produjeron las primeras prejubilaciones confusas e injustas, las
prejubilaciones correspondientes al Plan llamado 1515. Todo lo que ha ido
sucediendo en la Compañía Telefónica desde la destrucción de la I.T.P., cuya
desaparición nadie discute que pudo ser necesaria, pero de ningún modo como se
hizo, ha sido negativo para los trabajadores. Y para defendernos de injusticias
y atropellos, para que los prejubilados telefónicos pudiésemos tener voz y
luchar juntos, para eso nació A.I.T.P.
El 11 de febrero de 1999, la
Compañía Telefónica envió cartas a un amplio conjunto de prejubilados
instándoles a romper su Contrato de Prejubilación, firmado con Telefónica S.A.
(Empresa matriz del holding, con el C.I.F. de la antigua Telefónica de España:
A-28015865), para firmar otro que sustituyera al anterior, pero firmado con la
filial de Telefonía Básica T.E.S.O.S.T.E.S.A. (actualmente llamada Telefónica de
España S.A., con un C.I.F. bien distinto del anterior: A-28018474), filial ésta
última a la que se le han ido quitando competencias, pertenencias y, por
supuesto, personal cualificado.
Atónitos y confusos, muchos
acudimos a gabinetes jurídicos y sindicatos recabando consejo. Asimismo
solicitamos más información en los respectivos negociados de personal de la
Compañía. Las insuficientes, y en muchos casos contradictorias opiniones,
acrecentaron nuestra angustia y nuestro estupor. No sólo habíamos tenido que
soportar un año largo de dudas, temores y desesperación por tener que abandonar
nuestros trabajos “voluntariamente” en medio de amenazas e incertidumbres, sino
que además ahora se nos vejaba de esta manera con una enigmática y repugnante
requisitoria.
En el Comité de Empresa, los
representantes del T.A.F.P. (actual A.S.T.) y alguno de la U.G.T. se preocuparon
de nosotros. Nos citaron en tres convocatorias sucesivas: Escuela de San Antón,
Sede del Comité de Madrid en la C/ General Palanca, nº 26 e Instituto de San
Isidro. La U.G.T. se desmarcó pronto de este proceso. Los sindicatos más
pequeños sí se involucraron, sobre todo el T.A.F.P. (actual A.S.T.). También la
C.G.T. y el S.A.T.T. (actual S.T.C.). El Sindicato mayoritario C.C.O.O. convocó
con posterioridad una Asamblea paralela en el Cine Lope de Vega con mensajes
confusos. Los sindicatos minoritarios convocantes de las primeras asambleas
siempre insistieron en que no debíamos romper nuestro primer contrato, y por
supuesto no firmar el segundo que se nos ofrecía. Y así hicimos la mayoría.
Este traumático suceso nos
hizo reflexionar a muchos. Nos dimos cuenta, de pronto, que nos hallábamos en
tierra de nadie. Nuestra situación social y jurídica aparecía confusa. Parecía
muy necesario organizarnos. Los sindicatos difícilmente podrían darnos cobertura
adecuada, pues ya no éramos activos. Así germinó la idea de fundar una
Asociación Independiente, una Asociación que luchara, coaligada con otras
Asociaciones de Prejubilados que fueran surgiendo o que ya existieran, para
proteger los intereses de los prejubilados.
Durante marzo de 1999, un
puñado de voluntarios decidimos organizarnos en tres grupos de trabajo:
Organización, dirigido por Carlos Chamorro Amorín; Tesorería,
grupo dirigido por Esther Herráiz Luján y
Estatutos, grupo dirigido por Andrés Acosta González. Con el
beneplácito y la cordial acogida de la U.T.S. y del T.A.F.P. (actual A.S.T.) nos
instalamos provisionalmente en la Sede del Comité de Empresa de Madrid. Se nos
permitió usar una sala y se nos asignó un teléfono. Los sindicatos mayoritarios
pusieron objeciones. Pero, gracias a los buenos oficios del S.A.T.T. (actual
S.T.C.), en una reunión del Comité se presentó una solicitud nuestra para
permanecer allí hasta que encontráramos una sede propia y fondos suficientes
para sufragarla, solicitud que fue finalmente aprobada.
Es de gente de bien mostrar
agradecimiento a quienes nos han ayudado, y así lo hacemos desde aquí, poniendo
de manifiesto la buena disposición de A.S.T., de S.T.C. y de U.T.S. hacia
nosotros en los momentos difíciles. Pero, al mismo tiempo, queremos enfatizar
nuestra absoluta y total independencia, tanto de estos sindicatos como de
los restantes, así como, por supuesto, de la Empresa. Nuestro único interés ha
sido siempre y seguirá siendo, la defensa de los prejubilados y jubilados.
Entre
marzo de 1999 y el año 2006 se han sucedido tres Presidentes. El primero de
ellos fue Andrés Acosta González. Su presidencia duró 9 meses, el tiempo que
dura un parto. Y fue, efectivamente, un parto duro y doloroso. En ese tiempo se
pusieron los cimientos. Nos establecimos en nuestra primera sede propia en Gran
Vía, impulsamos muchas demandas judiciales, incorporamos a socios de muchas
provincias españolas y empezamos a estudiar la posibilidad de confederarnos con
otras Asociaciones de Prejubilados de Telefónica del Estado Español. La
siguiente presidencia fue larga y fecunda. Corrió a cargo de Esther Herráiz
Luján. En este periodo nos trasladamos primero a la sede de la C/ Rafael de
Riego y por último a la amplia y más cómoda sede actual de la C/ Montera. Se
organizó la Tesorería y nació nuestra revista, la Gaceta. Asimismo se
delimitaron mejor, con la experiencia acumulada, los diferentes cargos de la
Junta Directiva, ampliados a diez miembros. Entramos en CONFEDETEL
(Confederación de Asociaciones de Prejubilados y Jubilados de Telefónica) y
comenzamos a colaborar con otras Asociaciones de Prejubilados y Jubilados de
otras entidades (Banca, Alcatel, etc...). Hemos sido cofundadores de FEMAS
(Federación de Asociaciones de Prejubilados y Jubilados de Madrid), integrando
FEMAS en CEPYP (Confederación estatal de prejubilados y pensionistas). La
tercera presidencia, en la que estamos, corre a cargo de Enrique Castillo
García. Sus retos son muchos, pero destaquemos entre ellos: el reconocimiento de
la figura del Prejubilado por parte de la Administración, así como la
involuntariedad de todas nuestras prejubilaciones, tarea en la que estamos
empeñados todos los prejubilados desde CEPYP, donde ya por fin estamos unidos.
A veces escuchamos comentar a prejubilados que para qué estar unidos en
Asociaciones si al final nunca se consigue nada. Esta visión de las cosas es
completamente equivocada, pues aunque no se hubiera conseguido nada, que sí se
ha conseguido, la unión hace la fuerza ante eventuales circunstancias adversas
que pudieran presentarse, tanto en el ámbito de Telefónica como en el de la
Administración. Nuestra Asociación ha conseguido dos grandes logros que a
continuación os exponemos:
1.- Febrero de 2003.
Conseguir el reconocimiento, en nuestro procedimiento de Reclamación tributaria,
de rentas irregulares a los desvinculados del ERE 26/99. A partir de entonces la
Compañía denomina como "desvinculados" a todos los prejubilados posteriormente y
les paga directamente las rentas indemnizatorias, sin poner por medio a Antares.
Véase GACETA Nº 4 PRIMER TRIMESTRE 2003 (páginas 4 y 5).
2.- Marzo 2005. Se consigue
que Telefónica calcule el porcentaje correcto que corresponde aplicar al salario
regulador de los compañeros del B-1515 opción del 80% para el periodo de los 60
a los 65 años. Supuso recuperar una cantidad importante de euros. Véase GACETA
Nº 12 SEGUNDO TRIMESTRE 2005 (Editorial y página 4).
Pero el logro mayor
es ser solidarios en esta gran Asociación, la A.I.T.P., mantener buenas
relaciones con otras Asociaciones de prejubilados y jubilados de todo el Estado
Español y estar en permanente contacto con las instituciones en beneficio de
todos nuestros socios.
|